SECCIONES

Narrativa

Cuentos, relatos y delirios varios. La producción de esta fábrica artesanal de textos en que quiero convertirme.

Carrera

Descubrimientos, consejos y opiniones que me van surgiendo en estos primeros pasos como escritor.

Reflexión

Divagues, análisis y pensamientos, sobre la vida, el amor, el destino y todo aquello que se me cruza en el camino.

Fotografía

Una palabra puede decir más que mil imágenes, o eso opino yo. Pero a veces, una imagen puede hablar por si sola.


15 mayo, 2009

Qué hay de nuevo Viejo?

Hay días buenos, hay días malos. Sobra decirlo respecto a los primeros, pero ciertamente creo que me las arreglo para sobrellevar los otros.
No es que me gusten los días malos, pero siempre -tarde o temprano- se terminan, no?

Lo que realmente me molesta, son los que están en el medio. Los días neutrales.

“- Hola, como andas?
-Todo tranqui, vos?
-Bien, bien… Que se cuenta?
-Nada, sin novedades la verdad”

Creo que si sigo repitiendo esas respuestas, voy a terminar por volverme loco (ok, ok… más aun de lo que ya estoy, y probablemente en uno de esos modos que implican bombas molotov y corridas desnudo por la 9 de Julio…)

No soy una persona hecha para la rutina. Me toca vivirla, como a todos nos pasa, especialmente cuando tenemos responsabilidades, y lo acepto… porque no queda otra.

Venia pensando todo esto mientras volvía caminando de la Facultad. Veinte cuadras dan para pensar bastante, sobretodo cuando uno ya se sabe hasta el color de cada baldosa que esta pisando sin necesidad de mirarla (Se que muchos pensaran: “tenes que ir tomando caminos distintos, hace zigzag, toma esta avenida hoy, la calle más estrecha mañana…”. Sépanlo, cuando el camino es una línea recta, cualquier desvió implica más distancia. Sin contar que las calles de mi barrio tienen menos emoción que un libro de matemáticas… Las conozco, ni siquiera la adrenalina de un robo o intento de violación tienen).

Así pues, venia pensando en eso, en que tengo que hacer algo para romper mi rutina, y cruzaron por mi cabeza las series que sigo (y no son para nada pocas, debo admitir). Me di cuenta (oh, rayos, esto es triste) que puedo contar más anécdotas de Dexter, Sawyer, House, Bauer y Denny Crane que mias.

Admitamos que las series suelen tener esa gran ventaja… nos quitan la parte de rutina de las vidas, y nos dejan la pulpa, lo más rico, sabroso y relevante.

Con eso en mente, pensé en 24. Para el que no la conozca, la serie es básicamente una historia en tiempo real, 24 horitas de la vida del Agente Jack Bauer, horas en las cuales detiene ataques terroristas, salva presidentes, mata a los malos y les demuestra a todos que si le hicieran caso de una, la serie debería llamarse “12”. Probablemente es de las series más adrenalínicas de la TV, pasando una cosa tras otras y otra tras esa y otra más, ad infinitum.

De ahí recordé la cantidad de gente he escuchado quejarse de la serie por ser “irreal” por la cantidad de cosas que pasan (es ficción!!! prueben mirar un noticiero a ver si obtienen muchos inventos menos …).

Cuestión que con estas personas, 24 y mi sobra de rutina en la coctelera de mi cabeza, salio un trago que parecía tener buen gusto. Sé que no padezco de falta de proyectos, sino falta de interés por los mismos, pero de cualquier modo pensé en hacer esto:

Una especie de mini-serie de cortos animados, mostrando las 8760 horas del resto del año de Bauer. Bauer durmiendo por 6 o 10 horas. Se despierta a la mañana. Pierde una hora en la cama hasta que se levanta. Va al baño. Se da una larga ducha. Se viste. Pone a calentar el café. Espera. Se sirve el café. Espera que se enfríe. Lo toma…..

Creo que se entiende la idea. Algo completamente insoportable, pero ahí radicaría el humor justamente. Pero entonces (siempre tiene que haber un pero?), me di cuenta de algo. Eso ya existe. La gente lo ve de a millones (es una generalización, ojalá no aplique a nadie de mi preciado publico).
Así es, la vida de una persona que no hace nada… solo que convive con otra gente que tampoco hace nada. Gran Hermano le pusieron.

Al parecer, no va a ser por ahí mi ruta de escape.

Seguiré buscando una… y mientras, siempre hay algo para ver y entretenerse con gente que no va al baño, no tarda 2 horas en preparar una buena cena, y no tiene que esperar otras 4 en una sala de espera… no en tiempo real, mientras los miramos, al menos.


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